Según los duendes, en 2012 cambiará el mundo
La casa está llena de duendes, inmersa en una especie de selva de sogas que imitan ser lianas desde las que cuelgan imágenes artesanales de pequeños seres. Debajo hay otros similares pero de tamaño natural, es decir, tamaño humano. “Esta es la aldea. No es mi casa, es la casa de los duendes. Cuando la quise vender no pude porque es de ellos, y eso que estuvo 15 años en venta. Yo vivo en otro lado, esta es la casa de los duendes”, informa y repite Liliana Chelli, especialista en duendes, gnomos y hadas, entre otras criaturas.
Según la especialista, la naturaleza tiene la capacidad de materializarse. Su energía se transforma según los cuatro elementos que la componen - aire, agua, fuego y tierra - en hadas y elfos; sirenas y ondinas; salamandras y dragones; duendes y gnomos, respectivamente.
Pero no cualquier persona puede verlos, a diferencia del refrán, hay que creer para ver: “Son buenos y habitan la tierra. Están con nosotros pero en otra dimensión por eso la gente los puede visualizar, como a los ángeles y los extraterrestres. Realmente es muy fácil visualizarlos si querés”.
El método es simple y se puede
practicar en casa sin ningún peligro colateral: “Vas a
un lugar donde haya naturaleza, tranquilo, es cuestión
de que respires, pongas un aroma lindo y le des un
poquito de tregua a los duendes, creyendo en ellos.
Cerrá los ojos y abrilos de a poquito. No te digo que
los vas a tener de frente, pero vas a sentir la
adrenalina de su presencia. Tenés que sentir la
naturaleza, escuchar el agua que corre y los sonidos del
silencio. Acá en la ciudad no se puede. Si lo haces en
El Bolsón, en Bariloche, en la Posta del Silencio cerca
de Capilla del Monte, ahí ves seguro”.
Además, la especialista con sólo saber la fecha de nacimiento y el nombre completo de la persona que lo solicita puede indicarle cuál es el duende predestinado para ella.
“No pueden cambiar acciones del
humano, pero pueden aconsejar, advertir. No se meten en
el cuerpo y dominan, pero pueden afectar nuestro aura
ayudando. Ellos nos ven sólo como energía, ven cómo
vibramos. Cuando estamos mal, nuestra aura se agujerea y
ellos pueden sellarla para que nada se nos infiltre. No
pueden hacernos mal, al contrario, pueden ayudarnos. A
mi me han ayudado muchísimo los duendes”.
La especialista afirma que el contacto con duendes o seres de la naturaleza no es difícil, sin embargo, estos encuentros son silenciados ante la posibilidad de rechazo social o descreimiento. Recuerda el caso de un marinero de la extinta empresa ELMA que en altamar se topó con una sirena: “trabajaba en la cocina y todos los días a las 6 de la tarde tiraba los sobrantes al mar y se juntaban peces. Un día apareció lo que parecía un pez, pero era más grande con cuerpo humano y pechos. Era una sirena pero muy fea.
Era pelada, con el cuerpo escamoso
y muy fea. Acompañó el buque y todos los días le dio de
comer, pero nunca lo contó para no perder el trabajo”.
Los mineros de Chile también habrían tenido encuentros
con gnomos: “escuchaban que golpeaban, martillaban,
hacían túneles. Algunos inclusive llegaron a verlos
ayudándolos, pero les dijeron que era parte del delirio
de estar allí encerrados. Y tuvieron que decir eso
porque sino no cobraban el dinero de la indemnización”.
31 de mayo de 2011 http://24con.elargentino.com/conurbano/secciones/24PARANORMAL/
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