Lloran en el vientre de su madre y desde su nacimiento están rodeados de extraños signos y anomalías. Vienen al mundo con el estigma de unos traumas que los distinguen de la mayoría de las personas.
Desde los primero años de su existencia se manifiestan como seres sensitivos y dotados de facultades paranormales.
A menudo presentan una notable capacidad innata para percibir otras dimensiones de realidad, comunicarse con los espíritus, sanar dolencias o establecer presuntos contactos con civilizaciones alienígenas.
¿Estamos ante una simple superstición o ante genuinas capacidades cognitivas?.


A lo largo de la historia, infinidad de hombres y mujeres nos han sorprendido con extrañas facultades. Sus asombrosos poderes se unen a encuentros con seres sobrenaturales y tienen una capacidad inusual para sanar u obrar lo que parecen milagros o prodigios de toda condición.
Es como si nos encontráramos con la avanzadilla de una mutación, o con una extraña estirpe de personas que no pueden pasar inadvertidas entre el resto de los mortales.
En los últimos años, la investigación nos ha deparado el hallazgo de unos cuarenta casos muy especiales, cada uno con historias tan increíbles como sobrecogedoras. Todas presentan unas características particulares, conocidas popularmente como "signo de gracia".
El origen de sus insólitas capacidades se asocia con un proceso de notable importancia para sus vidas que tiene lugar durante su estancia en el vientre materno y que también se expresa en ciertas anomalías durante el parto. Hemos llamado a este peculiar grupo de personas " el clan de los elegidos".
Aunque en general no se conocen entre si, sus historias tienen muchos puntos en común y todos demuestran ser, efectivamente, individuos a quienes el destino, o quien sabe que fuerzas desconocidas, ha elegido para desempeñar las mas extrañas misiones de esta vida.
La tradición oral, especialmente la del medio rural, señala que ciertos sucesos relacionados con el embarazo y el parto son un indicio de que el niño tendrá "gracia", es decir, un don sobrenatural. Para muchos se trata de una creencia mas o de una burda superstición.

En Argentina, por ejemplo, conocen al "envoltorio" como "manto de la Virgen". Liliana Chelli -quien afirma ver a los espíritus desde que era niña-, nació con este recubrimiento, que asombro a los médicos y conmociono a todo el Hospital, hasta el extremo de ser noticia en los periódicos. Los facultativos no supieron explicarse el caso, aunque descartaron que se tratara de la placenta.
El parto fue traumático y su madre debió ser asistida con oxigeno durante una semana. Como otros entrevistados, Liliana parece encontrarse bajo la protección de una fuerza superior y se salvo milagrosamente de morir en mas de una ocasión. En las entrevistas que mantuvimos con ella aseguro haber sido acariciada por duendes marrones y verdosos, con ojos muy brillantes y dotados con lo que ella denomina "una hermosa fealdad".
Liliana califico a estos duendes de "desconfiados", pero buenos y definió sus creencias en función de ellos: "mi única religión es el amor y la energía que me brindan estos seres".